lunes, 28 de septiembre de 2009

Lo que ayer fue, hoy no es... mirar hacia atrás?




Los términos siempre traen con ellos, un montón de sensaciones...


rewind... a veces es lo que queremos... en algunos de esos momentos... o a veces damos gracias que todo se haya acabado ¡por fin! ... si... ahora vendrá la alegría a tirar piedrecitas a mi ventana... o bombas molotov para el que no entienda... ¡que entienda que? que al final uno esta como quiere estar...

Aunque pensándolo bien, no conozco a nadie que pueda dominar al amor, y sobre todo esa sensación de angustia...
El amor llega sin avisos... es el sentimiento mas patudisimo y boludisimo... llega cuando se le da la gana, y se desvanece a veces sin avisarnos... o en el mejor de los cosos nos dice:

- Oye ¡estoy aquí! muriéndome ¿harás algo?

Y es ahí cuando uno se queda paralizado, en un formato silenciado, tratando de escuchar(se), preparándose para hacer lo que hay que hacer...

No hay una forma exacta, para cada cual es distinto... son acciones que se manifiestan de las mil y una formas...

LLORAR::::: es la clásica... creo que para Gurdjieff sería la menos indicada... es algo muy obvio...
Espero que mi emoción se manifieste en oposición al llanto... actuar desde otro lugar...
Para actuar la tragedia rusa hace falta un poco mas de tristezas... Partamos desde otro lugar?


S.A






jueves, 24 de septiembre de 2009

Al hombre que futuramente será de terno y corbata



Después de meses de inactividad en el intento de escribir, hoy lo vuelvo hacer. No fue por falta de motivos, ya que los tuve, pero a veces se necesita mucho más que un arrebato fuerte de alguna emoción.


Me cuesta hablar de ti, a pesar de la confianza que quizás yo misma me he propuesto contigo, pero no sé porqué a momentos siento una lejanía extrema, la cual me hace dudar y cuestionarme acerca de NOSOTROS.

No sé que es el amor, no sé si alguna vez he estado enamorada, a veces pienso que lo sabré el día de mi muerte. Por lo tanto, por ahora lo podría definir como el acompañarse grata e incondicionalmente, con pizcas de calenturas, risas y complicidades. (eso siento por ti)

Y complicidad sí que hemos tenido, tras los condoros que nos han causado más de una preocupación.

Ahora que lo pienso, ha sido una relación en preocupación, eso es lo que a veces no nos deja mirarnos y poder reconocernos.

Estamos tú y yo, aquí, frente a frente. Pero nunca nos encontramos (NUNCA suena algo exagerado, pero de todas formas lo mantendré, pues ya sabes, me gusta el dramatismo).

Al final esto es como el amante que busca a su amado, pero este último se esquiva muy sutilmente, da y quita, es el que mantiene el juego de hacer difícil la equidad en la entrega.

Sería egoísta e inconsciente de mi parte reprocharte grados de indiferencia, porque no ha sido así, has estado en todo momento, como yo contigo. Pero debo reconocer que aún me falta. No QUIERO querer mediocremente, sino que si estamos, estamos a concho, para cuando esto se acabe, si es que sucede algún día, digamos, "Yo conocí realmente en su momento a aquella persona".

Y sí, soy la chica que viene con pie de página, la que te hará leer otros libros con otros pie de paginas que te llevarán a otros sitios, para que recién ahí puedas entenderme, soy complicada, lo sé, pero créeme que busco la paz mental.


S.A el regreso...

miércoles, 16 de septiembre de 2009

¿Me puedes llevar contigo?

Es una opción, más que un capricho. He decidido estar en el lugar en el que estoy, pese a las consecuencias, que vaya que las siento! Pero es mejor situarse desde el "va a ser difícil" o el "ya es difícil" que el "no va a ser fácil", pues la negación es un retroceso y decir "no va a ser..." no suena igual al "va a ser...".
Well... Sigo cometiendo un millón de errores y cuando pasan los momentos, me arrepiento y me pregunto porqué no disfruté más en vez de irme hacia el fondo por tanto rato. Estoy en proceso, y eso ya lo asumo. ¿No es eso la vida acaso? Simplemente hay sucesos que marcan ese ir o ese venir y que cuando van de la mano del dolor, hacen que uno cambie para siempre. Es crecer, es madurar, es vivir...
Entonces, puedo decir que lo que "va a ser..." será, sólo que tardará. Pero algo me empuja inevitablemente y a pesar de todo lo malo, lo bueno es más grande. Voy a encontrar esa tranquilidad y estoy segura que puedo ser mejor que antes, pues mi fe sigue firme.
Mi ego gigantesco a veces me nubla el pensamiento y me impide ordenar con claridad la admiración que tengo por el sentido del humor más ñoño del mundo, por una habilidad para dibujar, por la capacidad de adaptación cuando las cosas no salen como uno las planeó, por un espíritu soñador e infantil y por la premisa de siempre mirar adelante, tratando de avanzar.
Lucy.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Tiempo que ladra también


La mala onda se contagia. De eso estoy segura. Y lo peor, es que atrae para sí, más sentimientos negativos aún, como si no bastara ya con la mala onda misma. Hay personas hábiles para lidiar con esta amenaza. Personas a las que admiro desde lo más profundo de mi ser, pues su voluntad es inquebrantable ante la adversidad y tienen una paciencia que pareciera la llave al cielo. Tengo paciencia cuando viajo en el transporte público, pero no cuando me siento violentada por el apuro del otro. También puedo esperar hasta el infinito por las cosas que realmente me apasionan. Pero me cuesta tolerar situaciones que no puedo comprender y es ahí cuando comienzo a sentir mi pequeñez una vez que soy dominada por mis instintos de protección, a lo ley de la selva.
Sé que todo es fácil cuando se sitúa uno desde la luz, más que desde la sombra. Cuando se toma la decisión de avanzar cueste lo que cueste. A fin de cuentas la claridad deja de hacerlo tan difícil después de un rato. Y bueno, para allá lo intento. Juro que lo hago. Decaigo a veces. Si. Evidentemente lo hago. Soy humana, sin embargo trato de mejorar y sigo reuniendo fuerzas para creer y entregarme a eso que no puedo ver, pero que en algún momento llegará. La vida es muy corta como para no entregarse a ella. Además es cuando eso ocurre que se disfruta a lo chancho. Hoy no quiero perder mi tiempo en lo innecesario, simplemente porque no quiero. Porque nada ni nadie me va a quitar mi sueño, al que me entrego virgen y con los ojos cerrados. En eso seguiré. He dicho!
Lucy.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Life goes on or forward

Hay momentos en que las situaciones nos ubican en el presente y sentimos que un pedacito de vida se nos va en ese instante, pues es como si se viviera una y mil veces.
Tuve miedo de decir, pero dije. Porque no sabía como ibas a reaccionar, pero lo hice sin embargo. Porque sentí culpas y sentí pena de ambos. De tus ganas interrumpidas por los obstáculos de mi naturaleza. Y sí. Son sentimientos encontrados. Porque vuelvo a decirte que el encuentro es grato y que contigo me siento respetada y valorada como con nadie más. Que hay un espacio de comodidad y de arrojo por la vida que nos identifica. Que nadie ha amparado sin quejas mi amor incondicional por los cafés, las galletas y los dulces que estresan de tanta dulzura. Lo que saco en limpio: no siempre es bueno actuar como humanos para seguir tropezando con la misma piedra.
Alguien me enseñó desde su accionar, que siempre se aprende de los demás. Que la sintonía existe entre todos, pues al fin y al cabo estamos hechos de lo mismo. Así que puedo decirte que la batalla no está perdida y que el abrirse a conocer a lo que creemos que no es para nosotros, nos enseña que estamos en todas las cosas de alguna forma. Por eso las etiquetas son un peligro para probar el mejor lugar desde el cual mirar. Todo depende desde el sitio en que te com-pongas. Y ud. sabe de eso, por lo visto.
Ya es tiempo de disfrutar y dejar de pensar en los errores de atrás. Dejar de preguntarse el porqué y situar en la mente el para qué. Eso nos hace avanzar y creer. Creer en lo invisible y convertirlo en realidad. Nadie dijo que es fácil, pero es una tarea agradable de emprender. La juventud aún le acompaña, así que sé que hay buen puerto.
Y no te preocupes por la sensación de estancamiento. Después de los 25 ya le pasa a todos. Lo he comprobado!
Lucy

lunes, 7 de septiembre de 2009

There was fall and there comes rise


Creo que el otoño recién pasado y parte del invierno que aún no termina, fueron una reflexión profunda al dónde estoy y para qué estoy. Vaya!. Son respuestas que volveré a encontrar una y mil veces, porque el cambio es parte de la vida, aunque duela. Lo mejor de todo este cuento es que, luego de que lo que se revuelve toma un aspecto homogéneo, las cosas se ponen de colores. Y la fe nos moviliza y nos ayuda a mirar desde un peldaño más arriba, ya sea más cerca del fin o camino al cielo, como si todo esto se tratara de emprender el vuelo a la muerte. Sin verlo como algo feo. Comprendiéndolo como un ascenso, como evolución.

Y a mi corto pasar quiero decir G R A C I A S. Porque he tenido salud para llevar a cabo muchísimos planes. Porque he recibido tantas cosas de mi familia y amigos. Porque he tenido el tiempo y la sensibilidad para atesorar los detalles que hacen que la vida se llene de sentido. Porque nunca imaginé que podía amar tanto y dar hasta sentir que desaparecía. Por querer seguir aprendiendo siempre y para siempre. Por no responder al qué soy... pues eso ya lo tengo claro. Y quizás no es lo mejor que uno se espera de sí misma, pero es lo que está y no me caben dudas de que siempre puede crecer.

Así que aquí soy. Aprendiendo a disfrutar los momentos. Las horas, como la Sra. Dalloway, como Virginia que de tantas vidas se pasó a la muerte más arrojada. De una forma cruel, pero llena de determinación. Cuando leo a sus mujeres, veo que están llenas. Y vale la pena. Llenas de alegría o de dolor, pero llenas. Vivas.


Siempre anticipo lo que escribiré con alguna frase... Nunca resulta como la visualicé. Lo bueno es que después de escribir siento como si hubiera bailado una canción, o nadado dos mil metros, o visto una obra de teatro. En fin, se siente bien.


Lucy.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Reverberando

Well, well... día de lluvia. Da flojera la simple idea de ponerse a pensar. Me gusta la lluvia, pero desde el calor del hogar y ojalá con una compañía agradable.
Hoy tuve ganas de faltar al trabajo y quedarme pensando en nada, resguardada por el caparazón de mi cubrecamas. Sí!! Lo triste es que pienso que si ahora me pasa eso, qué puedo esperar de cuando el trabajo sea una necesidad apremiante. Aiii dios! Quisiera simplemente poner reset a todo el asunto y comenzar con la mente más despejada. Hoy sólo quiero esconderme, ponerme cual bebé a respirar desde un otro y no tener responsabilidades. Es verdad, no tengo tantas, pero las que veo venir ya me dan pánico.
Mi hermana se pregunta si su vida sería tan diferente si hubiera decidido lo que no decidió. Obvio que sí, le digo yo. Pero bueno, me dice ella, es lo que es. Si, es así. Lo que hay, como dicen otros. Pero a veces dan ganas de bajarse de la vida y dejarla que siga avanzando solita, sin importar el resto. Mmm, eso no es lo más apropiado, házte cargo de las decisiones. Ok. En eso estoy y me pregunto constantemente si mi voluntad será lo que entendía como tal.
Una vez tuve la fortaleza de romper con todo y no sé si eso me hizo más feliz o mejor persona. De lo que sí estoy segura es que me hizo crecer.
Ahora no sé. Estoy confundida entre dos opciones. La primera, es el miedo que paraliza y la segunda, que realmente estoy donde tengo que estar. Y me dan unas ganas enormes de dejarlo ir, pero es un trabajo difícil, arduo, seco. Quisiera soltar todo lo que he aprendido y ver qué pasa. El mundo sigue. Pero pareciera ser que no es el momento.
Por lo menos... algo se aclara. Tiempo al tiempo y una vuelta por el relajo, el humor, el sinsentido y la estupidez. JA!

Lucy