miércoles 13 de agosto de 2008

Los momentos



No hay nada como tener tiempo para sentarse a mirar el paso del tiempo, el ritmo de las cosas, el andar de los acontecimientos. Hoy eso nos hace falta. Es como si el tiempo se hubiese molestado con nuestro afán de nuestros días, de pretender hacer más cosas de las que realmente podemos. Le hemos perdido todo tipo de respeto: en las farmacias encuentro vitaminas para no agotarme nunca y así seguir produciendo todo tipo de acciones, en el servicentro cercano, una bebida energética me ofrece bailar toda una noche sin parar, o estudiar de corrido para pasar un examen y aprobar. Yo me pregunto si es que en realidad el tiempo es un enemigo para lograr nuestros objetivos, o si es que nos proponemos demasiados objetivos como para abarcarlos en un período determinado.

Los orientales buscaban el círculo perfecto. Toda una vida por algo tan simple y a la vez tan complejo!

Ya es muy difícil pensar distinto. La vida rápida que tenemos hoy sólo se encarga de aclararnos lo que nos falta para alcanzar los objetivos y lo escaso que queda para disfrutarlos... Pronto aparece otro proyecto, otra idea, una nueva meta... y así... pasamos sin pasar, miramos sin ver y levitamos. Sufrimos el desarraigo, pero ignoramos nuestra fertilidad como para echar raíces y no caernos del mundo. Nos perdemos en la búsqueda y nos aferramos de lo inasible. Chocamos contra el muro que nosotros mismos construimos. Y el tiempo nos sigue faltando y jugando en nuestra contra..

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Es curioso, por que los sucesos importantes de nuestras vidas son atemporales. Un momento que logra prolongarse por la eternidad en nuestra memoria.


Lucy.

martes 22 de julio de 2008

Ellos


Los veo sentados, en la placita que hay al frente de mi casa. Los veo con mucho frío. Está oscuro y no hay nadie más por ahí a esas horas de la noche. Se abrazan, se hacen cariño. Siempre están cerca. Ella se ríe, él, después de escucharla a ella.

Otro día salgo a comprar el pan. Ellos están ahí. Vuelvo después de un par de horas. El tiempo no parece pasar por su entendimiento. No hay orden o lógica que lo explique. Podrían quedarse ahí por horas. En la eternidad de mirarse, de encontrarse, de conocerse y reconocerse...

No existen las necesidades en ese espacio, excepto la del otro. De compartir lo que piensan, lo que sienten, lo que respiran. Una sensación de vértigo y de un montón de mariposas revolviéndoles la pancita.

Empieza a llover. Hoy el invierno se antoja con personalidad sobre nosotros. Miro por mi ventana. Algo que pasaría por un mal rato, para ellos es una fiesta. Están situados en el presente. Salen riendo de la placita que consiguió su soledad. Corren riendo. Abrazados desaparecen de mi vista. Felices.

Probablemente él la va a dejar. Disfrutan el beso del "hasta el próximo encuentro". De a poco se desprenden. Cada cual comienza a llenar el espacio que ha dejado el otro. Quizás sientan pena, soledad, ansiedad.

Lentamente ambos abandonan el presente, abandonan esa incomparable felicidad y los invade la nostalgia. Por que ahora recuerdan el encuentro. Ese que ya forma parte del pasado.


Una de las experiencias más bellas de la vida, en su momento, cuando todo es por primera vez...


Aunque no estemos o estemos en ese MOMENTO, podemos recordarlo. Muchos nos hemos sentido así o nos sentimos de esa forma. Algunos sonríen y otros sacuden una que otra mariposa que aún manifiesta su presencia de ese sentimiento que rige nuestras vidas.


Romántica, recordando con la nostalgia que embellece...


Lucy enamorada.

lunes 7 de julio de 2008

Bicentenario: desviación de angustias?

Será esta sensación de descontento a causa del bicentenario, como dicen los más entendidos? Esperemos que así sea. Por favor que así sea...

Eso nos da la esperanzas de que pasado el 2010 nuevos aires se respirarán en nuestra patria. Qué agradable sensación la de un renacer! Por que después de toda oscuridad aparecen las cosas nuevas. Estamos en el período negro del ministerio de transportes, del de educación, del medioambiente. Puedo soñar entonces una ciudad más feliz, en la que la que sus habitantes de respetan por que las condiciones lo permiten. Sé que no se trata de un paraíso, vivimos en un país que busca escalar, pero que en sus cimientos sigue funcionando como los tercer mundistas.

Se supone que para el centenario también vivimos una crisis. Es verdad que los cambios son lentos... pero después de cien años, podemos hacer un balance positivo de lo que hemos avanzado? Creo que si, pero nos falta una enormidad.

Quizás la sensación de lo que nos falta es lo que angustia, pero también es cierto que siempre nos faltará algo. Los pasíses desarrollados tienen otras carencias. Las necesidades son infinitas. Así como son los sueños.

Si todos comenzamos a aunar nuestros sueños, tal vez podríamos acumular una energía positiva para el 2010, para así sentirnos menos angustiados, con nuevas esperanzas... y evidentemente, más chilenos.

Lucy.

jueves 3 de julio de 2008

Y las ideas?


Hay cosas que a una la sorprenden... Eso puede que sea el encanto de la vida. Hasta dónde podemos llegar en todo lo que hacemos? Está claro que es infinito. Entonces eso podría significar que no se han acabado las ideas? A veces nos confundimos.

Lo interesante es cuando algo que teníamos comprendido de cierta forma, al llevarlo lejos empieza a transformarse en otra cosa, en algo completamente distinto o con su radical opuesto.

No sería posible establecer valores entonces, o sería muy complejo comprender la delgada línea entre una cosa y la otra. Es curioso comprender cómo se fundan imperios bajo creencias que pueden significar otra cosa. El cómo nos aferramos a una idea que puede mutar a algo que no teníamos contemplado. Es acaso en ese momento cuando mueren las ideologías? Es probable, lógico históricamente. Por qué no podemos hacer las cosas bien, después de la historia de la Humanidad?

Ahora vivimos una neo-guerra. La de uno consigo mismo. Por que la con los demás es tema pasado. Hoy vivimos la destrucción de nosotros... Sea esa la única manera de reconstruirnos. De volver a creer que podemos seguir generando ideas.

No está todo inventado. Siempre frente a momentos como este se respira apocalipsis. Pero alguien vuelve a creer y revitaliza la fe del mundo.

Quién es el próximo?



Del desvarío de Lucy

miércoles 25 de junio de 2008

El viaje


" El vuelo de los Pajaros" de Farid Udin Attar son un conjunto de poemas que reflejan la tradición espiritual del islam, como lo es el sofismo.
Estos últimos 4 meses, cada uno de sus versos a sido un pilar fundamental de trabajo tanto en el ámbito profesional como personal. todo partió como una experimentación mas, un nuevo proceso, pero este ha sido el viaje que mas costo empezar.
Dicha obra nos invita a emprender un viaje hacia nuestro interior en cual implica desafiarnos y enfrentarnos. Una de las tareas mas dificiles, pues tendemos a no poner atención a nuestro interior y nos distraemos facilmente con cualquier estimulo mundano, creyendo muchas veces que el conocimiento esta fuera de uno. El tomar conciencia de si mismos, renunciar a nuestra comodidad, encegecimiento que nos mantiene seguros, es una tarea que chutiamos hasta el punto de olvidarnos cual es realmente nuestra misión de vida... y rechazamos todo concepto de divinidad, evolucion espiritual etc... por estar ya tan manoseados.
Definitivamente ir en busca de la verdad, es el viaje que pocos emprenden...
Buscar ese "algo" que nos transporta mas allá de lo que aparentamos ser...
El cuerpo se nos torna un vehículo engañoso... Llamamos pero nadie en nuestro interior nos oye. Sinceridad nos falta para arrancar de la mente las llamas del mundo.


Gracias a Triskel por este viaje... por las largas conversaciones, los intercambios de ideas, por aguantarnos y de escucharnos, y por el intento de la búsqueda de un lenguaje en común.

S.A

jueves 19 de junio de 2008

El ejercicio de la tolerancia


La tolerancia es quizás una de las cosas más difíciles de lograr. A veces uno piensa que el otro no te comprende. Hay subjetividades que uno da por entendidas que ya conforman una objetividad en una sociedad o grupo de personas. Lo triste es que eso no es así. Eso no impide avanzar, nos exige energías para comprender, consensuar y aceptar o simplemente acatar.

Ahora, lo triste es cuando dejamos de creer totalmente en el otro... o en el bien común. Cuando estoy tan convencida que el lugar desde donde yo miro es por el que se debe mirar.

Nos cuesta, más aún en democracia, tener humildad. Es una búsqueda de autoría que validamos sólo por el hecho de ejercerla, sin que precisamente otorgue alguna luz dentro de la oscuridad.

Hemos dejado de creer en el otro, por que se ha igualado a mí, por que me hace perder poder. En el fondo, sabemos que no somos todos iguales y que el sentido común sea quizás la mayor oscuridad que alguien quiso aportar.

A pesar de que pertenecemos a una especie, transitamos por distintos dominios... demarcados por nuestras experiencias previas. Estos dominios, esta matriz de configuración de mi sistema tiende a no dejarse pertubar (como diría Maturana)... Me pregunto por qué?

Si no existe cosa más trascedente en el mundo que modificarse, que destruirse y reconstruirse...


Hoy me respondo una pregunta: el cambio (no la pérdida) de los valores es el punto de partida de toda tolerancia... de todo futuro aporte a este planeta, en el que afortunada o lamentablemente, todos vivimos.


Lucy

lunes 16 de junio de 2008

Volviendo


No siempre es el mismo lugar en el que uno se pierde en donde logra por fin encontrarse. Me perdí hace unos años. Me caí de la cama una mañana y tomé decisiones drásticas. Mi naturaleza me juega malas pasadas. Mis valores a veces sobrepasan el impulso primario. Eso es desconcertante.


Me vi retrocediendo en el tiempo. Estacionaria en un lugar. No sé hacia dónde. Sigo dando vueltas en redondo aunque existan razones y algunas luces demasiado lejos.


Llevo algunos años así... perdida. Quizás todos lo estemos.


Quiero volver a creer como antes. Quiero sentir que las cosas sí se consiguen con esfuerzo y el mundo y los sueños no son de aquellos a los que se los han fabricado. Mis sueños están en algún lugar. No los poseo por que aun no los encuentro, pero sé que serán la energía que ahora me falta.


Alguien me dijo que la fe y la esperanza son contradicciones de la vida. Las vivimos pero no tienen explicación. Hoy empiezo a buscarlas. Hoy puedo escribir. Hoy quiero hacerlo. De nuevo...


Lucy