lunes, 29 de diciembre de 2008

Deseos de fin de año

Quiero alcanzar a sentir la temporada del año en que estoy, antes de que una tienda comercial me haga pensar en la que todavía no llega.
Quiero alcanzar a viajar por Chile, Colombia, Venezuela, Brasil, Ecuador, Canadá, Europa y Tokyo antes de que se me acaben la capacidad de asombro, aunque digan que eso nunca se termina. Igual espero llegar un día a sentir que algo conozco de mi planeta.
Quiero alcanzar a leer todos los libros del mundo, por que a través de ellos he conocido a compañeros entrañables y fieles. Son mis mejores amigos. Alguien me dijo una vez que siempre estarían a mi lado, y ahí están...
Quiero alcanzar a enamorarme de mi profesión y quizás sea esa la gran tarea de mi vida. Por ahora, quiero creer que sí existe un lugar para mí en el trabajo.
Quiero alcanzar a decirle a mi familia que la quiero antes de que sientan que soy indiferente, por que es fundamental en mi vida, por que la soledad desaparece cuando están cerca y pase lo que pase, tendrán que soportarme.
Quiero alcanzar a reconciliarme con lo que he dejado atrás y que los buenos recuerdos sean una razón para siempre seguir avanzando.
Quiero alcanzar a perdonar antes de que sea demasiado tarde, por que sólo de esa manera se cerrarán ciclos inconclusos. Es un descanso necesario, pero sucede cuando deja de esperársele.
Quiero alcanzar a decirle a la persona que amo, mil veces más, que agradezco su compañía y las vivencias. Definitivamente es alguien que marca mi vida para siempre.
Quiero alcanzar a creer de nuevo en los sueños de la adolescencia, para reencantarme con el mundo y tener una visión positiva de la humanidad. Creo que no existe motor más potente que el de los sueños.
Y quiero alcanzar a lograr todo lo que quiero alcanzar. Sé que es mucho, pero no es malo tener esperanzas. Cuando se cumplen le dan sentido a la vida.
Bueno... estos serían mis deseos. El infaltable balance de fin de año.
Cuando era chica quería cosas materiales. Esas se alcanzan. Con los años la cosa se pone más complicada, por que son cosas que no se consiguen con plata... Sólo algunas...
Me conformo con alcanzar una de ellas... por ahora.
Lucy

viernes, 19 de diciembre de 2008

Y... para mañana?

Es linda esta época. A pesar del calor insoportable. Hoy tuve un momento especial con un desconocido. Siempre se agradecen esas ocasiones. No son usuales y tienen carácter sorpresivo. Pude detener el tiempo y guardarlo en una bolita de cristal. Como las navideñas, en donde neva y la gente es feliz. Así. Un segundo de eternidad, contenido en el pasto, el sol, el agua...
En estos momentos, cualquier novedad es motivante. Cuando el futuro se avecina complejo y difuso. Cuando no hay claridad en los objetivos o los pronósticos, entonces el fluir es la constante. Flujo inconsistente y viscoso, ese que con el tiempo apesta, por que no es capaz de renovar su aspecto. Esa es la sensación. Comienza un nuevo proceso, otro momento. Ya se va otro año y el que llegará no tiene orden. Eso me aterra. No tengo a qué atenerme. Así se proyecta una línea no muy extensa pero una línea al fin y al cabo.
Hoy me cuesta dejar lo que hay y comenzar lo que viene. Es necesaria mucha energía y no sé por qué me siento tan cansada... o desesperanzada. Es el miedo el de ese color que me asusta y me deja la sensación de abulia, las ganas de solucionar trabajando para obtener un producto que decida por mí, y que venga con pilas recargables.
Hoy quiero un encuentro con ese desconocido futuro. Que me convide un pedacito de sus designios y comparta lo que me tiene preparado. Un momento de eternidad que me permita caminar sin muchas certezas, pero sabiendo que existe algo bajo mis pies. Eso es todo.
Lucy.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Puaj!



El verano ya empezó. Apenas cerré y abrí los ojos, es que se desvaneció esa maravillosa sensación de días cálidos de primavera, en donde el sol ilumina la vida y los problemas se ven desde la perspectiva de la luz...

Hoy no existe un lugar en donde esconderse. Está plagado de calor. Los aromas se transforman en hedores y nos ponemos irritables.

Cuando es invierno, ansío un día de sol. No es que ahora quiera un día nublado... Es que no existe un día de equilibrio. Calor y un poquito de viento.

No queda otra que huir de la ciudad y deleitarse con la brisa marina del litoral.

Ansiadas vacaciones!! Dénle un respiro a todos los pobres santiaguinos que deben soportar las inclemencias de sus antojos climáticos!


Lucy

martes, 2 de diciembre de 2008

Se acerca




Y... falta poco para terminar la primera de las últimas partes de un proceso que empezó hace siete años. Ufff!!! No se siente como que hubiera sido tanto, pero las ganas de cosechar la siembra sobran. Parece que cerré y abrí los ojos y hoy el mundo aparece con más códigos. Miro hacia atrás y veo a esa adolescente que tenía un sueño, sin saber siquiera si existía suelo por debajo de sus pies. Así fue. Parece que el pasado se va llenando de colores con el tiempo. Y el presente aparece desteñido, frente a la nostalgia, con la que es imposible competir.


No ha pasado de todo. Pero ha pasado la vida. Imposible que la vida de uno contenga todo lo que se le antoje. No existe ni el tiempo que lo soporte, ni la energía para sobrevivirlo, pero probablemente son las ganas de que sucedan cosas, las que oxigenan los procesos.


Un recuento interesante. El tiempo tiene esa capacidad maravillosa de poner todo en su lugar, de que cuando me sentí perdida fue capaz de devolverme el sentido con la simpleza de lo cotidiano. "Un día vas a volver a escuchar a tu entorno, vas a salir de ti misma y te vas a dar cuenta de la naturaleza de los hechos" Eso me dijo alguien. Esas personas que aparecen en momentos de crisis y siempre tienen las palabras adecuadas. Pueden leerte y desarmarte en un segundo. Pero lo que te dicen aparece como el camino a seguir. En esos momentos no hay otra dirección más que la que ellos te indican. Son un pedacito de fe. La suficiente para echar a andar al espíritu, que se durmió sin permiso.


Y aquí estoy de nuevo. Más vieja. En otro momento de aprendizaje. Con otros miedos. Esos de gente grande. Observando a mi alrededor y aceptando lo que es mi país. Proyectándome en esta realidad, pero buscando opciones en algún otro lugar. Como no queriendo, pero haciendo. Lo que finalmente es una ambición, por que es el subconsciente el que opera. El momento de empezar de nuevo.


Quiero ver la crisis como oportunidad y no sentir que lo vivido ya es parte de la historia, de mi historia, por que no quiero pasar esperando que empiece la vida que ya lleva de avanzado. Esto es. Sueña, pero nunca tanto, por que en ese soñar puedo olvidar que YA ESTÁ PASANDO. Y así. a veces sin avisar, se va...


Luego del fin viene un incio de nuevo... Otra puerta que se cierra y una ventanita que se abre. Quiero tener la fuerza para enfrentar lo que vendrá. Ooops. Eso si que es incierto. Pero sin duda si vienen cosas buenas, son más que buenas.




Lucy