miércoles, 27 de octubre de 2010

Exactamente de la forma esperada. Así, con las mismas palabras que tenía en mi mente, que resonaban desde hacía mucho tiempo y que de a poco fueron tomando la intención y los colores necesarios, así dije que sabía lo que quería.
Guardé un papel escrito en mi bolsillo. Tenía doce de ellos: escritos por todas sus partes, sin ni un espacio en blanco posible. Los saqué todos y comencé a ordenarlos. Necesitaba pensar... En todos mis cajones había papeles escritos, algunos escondidos entre la ropa, como queriendo esconderse, como sintiéndose estorbos. Por algo habían llegado a cada rincón. Parecían boletas inútiles. Parecía yo una cachurera patológica de desechos. Me armé de valor y dejé de ignorarlos. Comencé a darle sentido a este asunto. Las palabras salían a borbotones por todos los escondrijos y mobiliario de mi pieza. Debajo de mi cama, dos cuadernos llenos de frases, de historias.
En leerlos todos, tardaría un buen tiempo. No importaba, sobrarían horas para ello. Aunque las noches de invierno dieran ganas de internarse en la calidez de la cama y cerrar los ojos al mundo. Aunque los días de calor fueran excusa para el agotamiento crónico.
Lo importante era que la decisión estaba presente, inevitable, reveladora.
Entonces a escribir, me dije simplemente.

jueves, 21 de octubre de 2010

Today is the greatest day I've ever know (8)

Hoy es un buen día. Hoy es similar como para prepararse para una fiesta. Hoy sucedió un evento importante. Hoy se cerró un capítulo y se comienza otro. Hoy daré las gracias por el regalo más significativo de los últimos tiempos y el menos esperado. O quizás esperado, pero sin consciencia de la forma que tomaría.
Agradezco infinitamente por el tremendo regalo de abrirme el entendimiento, el que me ayudó a subir a la escalera y mirar desde la tranquilidad de la altura. Por enseñarme los accesos a un conocimiento nuevo, al que estaba esperando, al que necesitaba con el dolor de la verdadera urgencia. Es un esfuerzo mío, pero con la pincelada de su arte, el mismo que da muchísimas respuestas a las dudas, el que me hace poder afirmar frente a los que han dejado de creer que el sentido de las cosas se construye desde la fe inquebrantable. Lejos de un consuelo para evitar la desgracia, es el motor para comprender la naturaleza del dolor, de la madurez consciente, la estabilidad...
Estoy reconciliada con todo y eso me da una posibilidad que me aterra, pero que en el fondo es lo que marca un momento demasiado importante para mí. Sé que la experiencia me protege y me indica la dirección del camino.
Simplemente he vuelto al hogar, a mí misma y con las personas que amo.

martes, 19 de octubre de 2010

So... Buenas noticias, pero llena de preguntas. Por todo lo que sucede, porque como la realidad supera la ficción se podría esconder en el mejor de los montajes. Entonces la línea entre lo que es y lo que se acomodó para que sea, es muy delgada. A veces simplemente confiar es una empresa de un esfuerzo comparable a encontrar agua en el desierto.

martes, 12 de octubre de 2010

Muerte UTOPÏA

Sorprendida. Transgredida. Decepcionada. Preocupada. Intranquila. Dudosa. Desconfiada. Fría. Antipática. Desatenta. Evasiva. Silenciosa. Inexistente. Temerosa. Molesta. Enojada. Molesta. Rabiosa. Molesta. Enfurecida. Colérica.
Cierro mi puerta y trato de comprender. La cierro con llave. Paso el pestillo por dentro. Y dudo. Desconfío. Recojo los pedacitos valiosos de mi humanidad. Junto lo imprescindible y lo resguardo, lo hago parecer otra cosa y pienso dónde esconderlo. ¿Dónde guardar lo más valioso de mí, para que se mantenga fuerte?¿Dónde encontrar un lugar seguro para la intimidad corrompida?
He dejado de creer y me duele la entrega sincera, el regalo de la confianza, el don de la solidaridad.
Sé que vine a ser feliz. También a aprender. Pero parece que no es el caso de todos. Hay aprendizajes que implican el dolor de otros a quienes estimamos. ¿Cómo se vuelve a creer cuando se han quebrantado los límites? ¿Cómo puedo consensuar valores con alguien distinto de mi?
Espero seguir manteniendo la fe en los demás y en mí. Creer que buscan ayuda, en vez de beneficios inmediatos.
Aunque nadie ha dicho que sea tarea fácil.