jueves, 20 de agosto de 2009

Joy

Hay días buenos en la vida de uno. Esos en que uno está simplemente bien. En que las cosas tienen sentido, en que se ve a personas agradables que te suben el ánimo y se trabaja con otras de manera sinergista. Qué ganas de que todos los días tuvieran un poquito de eso!
A veces nos cuesta tanto superar el mal genio y la idiotez. Veo muchas caras apagadas a diario. Miran el suelo y se golpean porque no se dan cuenta quién camina a su lado. Detestan el olor del otro después de una jornada de trabajo, e incluso les molesta la cercanía obligada, ese espacio que viola una y otra vez el otro en la hora punta del transporte público. Ok. Las condiciones no están para hablar de tranquilidad o antiestrés. Es difícil pensar en eso, dentro de un lugar que no soporta la idea de que de que tenga que existir la tolerancia.
Entonces cuando se tiene un día alegre, es un triunfo frente a la corriente abrumadora de ese ánimo gris. Y sí, hay cosas peores. En ese minuto digo, qué malagradecida, pero vamos! Soy un animal de costumbre. Anna Frank podía ver la belleza, incluso viviendo en las condiciones que todos saben que tenía. Parece que la capacidad de alegría está relacionada con la cantidad de dolor. Entonces las vidas planas son las peores? Porque no se distinguen los matices...
Eso da para otra entrada. Suficiente por hoy...
Lucy

viernes, 14 de agosto de 2009

El regalo



Aiii dios! Esta vida loca no? No deja de sorprendernos cada día con sus matices y excentricidades. La realidad supera la ficción... o si!! cómo no!.

Tengo un jefe totalmente desfrontalizado, más aún que mi cobloggera... más aún? jajaja Así es. Y sólo puedo tomar con humor sus comentarios desatinados. Siiii, le cargan las lelas, ja! y me dice "buen trabajo, chica!" y yo me río solita, en realidad no tan solita, por que mi amiga goza que goza de sus comentarios homofóbicos y queda bien posicionada por su buen par de tetas. Ohh si!


Luego, me sorprenden con un regalo tan lindo, que yo pensaba que podía ser un cachorro, pero puede un simple quiltro hacerse cargo de un cachorro? Mejor haberme equivocado: eran chocolates. Y unas chelas en las mesas de Pío Nono con papas fritas... yo hago como que como tanto, porque en realidad no me gustan, así que no se quejen! Pero paso piola porque hago durar la papita, y como todos tienen un hambre ancestral, no se dan cuenta. Yo parezco normal dentro del grupo y me siento re bien, porque ya cansa tanta diferencia y llega a parecer capricho.

Estoy feliz y despreocupada, más libre y con una vida por delante. A pesar de que despido un año y eso siempre me da algo de nostalgia. Pero ya pasó y eso es lo mejor! Porque pude entender que sólo hubo lindas intenciones para mí, pero una serie de actos fallidos que las opacaron. No importa. Después de cada noche sale el sol y hoy me alegran el día con cosas tan simples, como un reggaeton cantado a través del teléfono a la hora del aseo.


Lucy

martes, 11 de agosto de 2009

Una vuelta más al sol

La nostalgia hoy, no es lo que fue... jajaja. Menos mal que existe, porque es la que nos permite embellecer el dolor y entristecer lo lindo dándole un toque mágico.
Este invierno ha sido el menos frío de mi vida, pero el más extraño. Creo que el día a día no deja de sorprenderme. Las personas son infinitas y llenas de matices. Eso nos hace entretenidas, pero enormemente complejas. Comienzo otro año y no sé si estoy preparada, no vas a estar preparada hasta que estés... estar qué? Pues bueno, ahí, donde sucede la vida; en la cancha. Nadie nos enseñó a ser madres y sin embargo, algún día lo seremos y aprenderemos cuando recibamos al bebé en nuestros brazos. Ok, por qué no? Todo se aprende. Puedo mejorar mi sentido del humor y escribir una nueva historia. Puedo mirar al pasado y reconocer que éste configura mi presente y me hace ser lo que soy: una persona llena de defectos y llena de virtudes jajaja. Más por menos es menos.
En fin... suficiente como recuento necesario, antes de inaugurar otra vuelta al sol. Estoy contenta y agradecida de la vida. Tengo todo lo que necesito para ser feliz. A veces lo sé y otras lo olvido. Lo positivo de la escritura es que a pesar de ser limitada me devuelve el juicio siempre. Gracias por el lenguaje y por la posibilidad de tener un motor que me motiva a escribir una y otra vez. Creo que el libro será antes que el árbol y el hijo. Está ahí y en cualquier momento me encerrará cual autor de Cien años de soledad a vaciar hasta el desaliento y esa... esa será mi mejor venganza. Una que recordaré sin nostalgia.
Lucy

domingo, 2 de agosto de 2009

Próximo

Es bueno hablar de la vida. Es bueno recordar lo bello y soñar con un futuro mejor. La gente es divertida y comer de a dos lo es más aún. Sobre todo las cosas agradables del invierno, que aunque insisto no se ha sentido de manera dolorosa, está. Y bueno. Qué más hay por decir? Qué más por hacer? Demasiado siento yo. La vida es larga y corta a la vez. Porque el tiempo no existe y nuestra fragilidad e insignificancia extremas. Por un momento cruzamos esas líneas peligrosas entre la vida después de la vida y hay un túnel desconocido, oscuro y solitario, o luminoso y lleno. Ahí me reencuentro con mi abuelo, que sé que sigue riéndose de mi a carcajadas, consciente de que volveré a equivocarme una y mil veces, pero esperando que aprenda la lección. Y cuando me ve muy complicada me da un empujoncito por que sé que me quiere y que es incondicional. De esos muy pocos, pero el que ya existan es lo mejor.
Este es el año de mi vida en el que he aprendido a agradecer, pero bien desde el fondo y a todo y a todos. Hay algo muy reconfortante en dar las gracias. Dar. Quizás ahí comienza algo que se entrega. Y la cosa se hace dialéctica, porque es un flujo que genera ideas nuevas. Entonces se crece y se avanza. Las amenazas son desafíos y la visualización de los sueños se toca con la punta de los dedos. Un enchulado mapa interior y una autoimagen que se fortalece y cree. Hay que perdonarse los impulsos y no perder la perspectiva. Es un tema de libertad personal el que se tiene que trabajar, a pesar de las distracciones y los vicios. Cada día se aprende algo nuevo.
Este mes será de recapitulación. Una nueva vuelta al sol y un año nuevo indígena que vaticina tranquilidad personal. Ese día más corto del año que gracias a mi cobloggera se llenó de nueva música. La primavera se encargará del resto.
Lucy