viernes, 31 de octubre de 2008

Imaginario del arte

A menudo me pregunto por la capacidad creativa de las personas. Ocurre. Pero no logro comprenderla. ¿Por qué te empeñas en comprenderlo todo?, me diría alguien que me conoce. No lo sé. Lo encuentro fascinante. Así de simple. Creo que es algo que nos eleva del resto de las especies.
Un profesor muy sabio dice que nos diferenciamos de los demás animales por cuatro razones:

1. Conciencia de muerte
2. Lenguaje articulado
3. Raciocinio
4. Competitividad

Pero y dónde queda ese poder de abstraer la realidad y embellecerla con la ficción? Profesor, ¿puede ser esa la quinta diferencia? Es la única, junto con el lenguaje articulado, que nos equilibra el resto. Y cómo lo hace! Creo que sin eso simplemente no podemos vivir. Inexplicable, imprescindible.
Para las tribus originarias es el rito, para nosotros el arte. Un mundo sin fin que nos deconstruye y construye a cada momento. Es lo único capaz de igualar el poder de todas las imaginaciones del mundo. Demasiado poderoso. Quizás por eso transita de forma paralela a la realidad. No resuelve un problema de Estado, no consigue un tratado de libre comercio, es el apéndice de las noticias en la tv y en los diarios. Se subentiende como de fin de semana, como momento de relajo y diversión.
Si estuviera en el centro de los aconteciemientos, no me imagino dónde estaríamos.
Sólo me pregunto si es que eso no sería mejor.


Lucy

martes, 28 de octubre de 2008

He recibido el mejor regalo


Recibí el mejor de los regalos desde hace mucho tiempo. Uno de esos que vienen elegidos con pinzas, especialmente destinados para esa persona honrada. En este caso yo.

Los mejores regalos nunca son materiales. Las cosas tangibles suelen ser atractivas, luminosas y tentadoras, pero lo que he recibido es algo que no es equivalente a pesos. No se traduce a un valor en números.

Son esos pequeños grandes detalles que llenan el alma. He recibido una declaración de amor sin pretender serlo. Un acto de valentía de esos que no se olvidan.

Sentí la f r a g i l i d a d en todas sus letras.

Un momento peliculesco.

Como una buena película de amor... un momento bello. Eternamente recordable y lleno de contradicciones.

Me dieron ganas de hacerlo novela. De seguir contando otra historia desde ese comienzo o fin. Por que hay cosas en la vida que nos devuelven el sentido, que nos entregan el fruto de lo que hemos trabajado sin descanso. Cuando existe un objetivo más allá del hecho concreto, cuando la acción es un canal que revienta lo que se calla adentro, o lo que simplemente es incontenible.

Mmm...

Bueno,

para no caer en lo evidente y por que el lenguaje nuevamente traiciona el sentido, cuando las palabras han sido usadas por mucho tiempo, están sobrecargadas y probablemente mal recicladas. Por que quedan millones de historias por contar y la necesidad de una forma de contarlas.

Por ellas...

Por las historias.

Y mi regalo más preciado.


Lucy.

jueves, 16 de octubre de 2008

Biología de lo permeable= contradicción a cuestas



Retomando un poco lo que mi amiga S.A. menciona, es un hecho doloroso el cambio que comienza por casa.


A veces sentimos que somos lúcidos, que tenemos el total control de una situación, pero no podemos estar más alejados o perdidos de por dónde empieza el cuento. Cuesta modificarse, siendo que el mundo está en constante movimiento. Un mosaico fluido. Curioso eso. A pesar de que nuestra biología nos constituye como un conjunto de millones de membranas permeables que están en un eterno proceso metabólico, somos tercos de manera aborrecible. Parece que esa permeabilidad no se extiende hasta el cerebro. O fuera el más defectuoso en esa materia.


Sufrimos en nuestra biología y filosofía, en nuestra historia y nuestro presente la carga agridulce de la ironía. Digo agridulce, por que esa contradicción nos causa mucho sufrimiento, pero también mucha alegría. Buscamos el equilibrio pero estamos condenados a perderlo a cada instante. La vida es desequilibrio. Sólo en el momento de dejarla es que logramos encontrarlo. Pero ya es otra cuento. Ya es otra vida o tal vez ninguna.


Frente a eso quisiera ser una persona que puede aceptar, que aprende tolera y se modifica.


Arduo objetivo el que me propongo.


Aunque la ayuda de los significativos es siempre bienvenida.





A ver si empezamos a avanzar. Por casa no?

Lucy

lunes, 13 de octubre de 2008

Todo parte en casa


las revoluciones sociales han muerto...


a veces el enemigo invisible se vuelve tangible, encarnándose en pequeños problemas que finalmente forman un todo... la educación, la salud, la privatización de empresas etc...

¿Pero realmente luchamos por un fin Común? o solo vociferamos cuando un problema nos afecta directamente...


hay un desidia a informarse, y nos enajenamos muchas veces de los que vivimos a diario... y es aquí donde me pregunto cual es el equilibrio exacto para ir solucionando las cosas.

criticamos la política y no nos hacemos parte de ella porque ya no creemos, pero surge algo nuevo?

sin duda que muchos quieren alcanzar un puesto político para auto validarse como personas, para destacar y sentirse mas importante, para poder alcanzar sus interés personales... o bien para trabajar en un marco especifico... y esto ultimo puede ser mas cuerdo pues claramente los grandes cambios no vendrán de acá...

quizas se genere cuando realicemos la revolución en uno mismo... y venzamos nuestro propios obstáculos...

solo ahí podremos seguir avanzando.


S.A
Desde la ausencia

lunes, 6 de octubre de 2008

Esa personita


Observa fijamente algo y de repente, de manera casi imperceptible se deja empezar a soñar. Sueña con planetas y colores, con viajes. Con formas que aún no es capaz de aunar, pero que serán brillantes. Es buena para esconderlo. Es buena para esconderlo todo menos la vergüenza. Ahí es cuando pierde el control, cuando su interioridad en contra de sus ganas, la delata.

Es silenciosa. Tiene esa capacidad para escucharme durante horas y seguir dialogando sin palabras. De jugar, incluso más allá del cansancio, por que es débil con la felicidad de los otros. Busca mi atención. Es un florero que no deja de hacerme reír. Se esfuerza por eso y yo no me doy cuenta de lo importante que es para ella mi risa.

Trabaja hasta terminar lo que se propone, aunque eso le traiga todo tipo de consecuencias, no puede desertar de un objetivo impuesto. Espero que no sea así siempre.

Me mira y sabe si es que algo está mal. No puedo esconder lo que está adentro, por que al segundo se acerca, me abraza y ya pierdo toda voluntad y simplemente me entrego a su poder.

No sabe cuánto es que trato de aprender de ella. Desde hace tiempo. A veces se lo digo, pero otras me lo guardo y lo disfruto con egoísmo.

Esa personita me ha enseñado la paciencia, la confianza y el compromiso... y sin pretenderlo, quizás contra sus deseos, me hace soñar...


Lucy

miércoles, 1 de octubre de 2008

Hay días...



Hay días en que la debilidad de las personas es evidente. Aunque en niños y ancianos sea más notorio. Eso por que no tienen filtro, por que no hay vergüenza en mostrar lo que está adentro. ¿Por qué los otros sentimos ese miedo de mostrarnos frágiles?


Hay días en que sólo queremos llorar, pero no pedimos ayuda. Nos sentimos tan distintos o especiales. A una distancia inconmensurable del que está a mi lado. Finalmente pertencemos a la misma especie. ¿Cómo podemos alejarnos tanto?


Hay días en que llueve hacia adentro, como si todo el resto de las cosas sucediera en cámara lenta y en un mundo paralelo. Es un abismo entre uno y el mundo. Cuando las cosas vacían su sentido y hay que abandonarse para entrar de nuevo a comprender o comenzar desde lo incierto.


Hay días bellos y días muertos... Lo díficil es la partida, salir del punto cero.




Lucy.