sábado, 19 de diciembre de 2009

III

Well, well. Este finde si que está extraño. Es la sensación de hoy, es la sensación de los últimos días. Han tenido de mucho, pero a destiempo.
Finalmente terminó mi proceso. No siento la alegría de cuando salí del colegio. Parece que creía más en los sueños. Pero qué más da! Mis profesores me hicieron sentir de lo mejor. Y quienes menos esperaba. Creo que vieron, eso que no fuimos capaces de ver, valorando lo que siempre buscamos que asegurábamos que no estaba, pero que para ellos estaba más que presente.
Y fue una alegría ver a mi padre, casi a punto de dormirse todo el tiempo, pero ahí presente, creyendo en la idea más ultra mega freak que se me pueda ocurrir. No es mi padre, pero es una buena persona que me acompaña. No todos tenemos un padre, lo que a veces puede ser mejor, porque tengo una madre, pero dios! qué difícil es comprenderla.
Ahora... ahora no sé qué viene. Hartas ideas y la libertad suficiente como para concretar alguna de ellas. Agradeciendo que es el nuevo lema, la premisa al frente. En todo caso algo tengo claro. Así me sentí ocho años atrás y después vino el montón de sorpresas. Entonces sé que un poco más allá de lo que puedo ver, hay más y más. Porque así ha sido ya y la abundancia es lo mejor que hay. Y se ha manifestado en tooodos los planos de mi vida. Quizás me falta mirar hacia adentro y seguir concientizándolo. Eso lo sé.

Cuando miro hacia atrás siento nostalgia de mi fragilidad, creyéndome en ese pasado fuerte, pero vamos, es un físico que recuerdo pequeño, pero que está lleno de aprendizajes, que es a lo que se viene. No ha habido gran desperdicio, eso puedo asegurar y ya es bueno. Y sólo queda soltarse en mil fragmentos, dejarlos decantar y reencontrarlos para volver a hacerlos uno, para regresar a casa. Se vuelve siempre del destierro, porque no hay apego más grande que el de la tierra propia. En esa tarea trabajo ahora. Mañaña? para mañana falta demasiado...

Lucy.

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