
La impotencia frente a la palabra no dicha... por miedo a hacer pobre de expresividad.
Cuando no hay cabida ni al mejor de los diálogos, porque sabes que estropeara la distancia de los cuerpos.
Cuando el ojo pierde el limite de la piel, y logra ver algo mas allá, y te sientes frágil frente a la perdida de la impermeabilidad con la que te cubres en el cotidiano.
Cuando todo te resulta nuevo, inexplorado y ahí dices que volverías a pasar todos esos días de tedio para llegar a este momento en que te sales de la zona segura y aburrida en la que vives, y sientes el vértigo de una caída de la cual podrías salir lastimado o invicto.
Y te paseas en el limbo donde esta depositado tu burdo miedo, el que se convierte en éxtasis por lo temerosamente desconocido.
La sensación que coloco “off” al piloto automático de tu vida y te saca de la angustiante monotonía. Delirio por aquel momento, del exquisito sentir de los cuerpos despojados de cualquier rasgo ordinario y común. Todo pasa mas allá del iris... lo traspasa y me hundo en tu color. Esto podría ocurrir, sí.
Si tan solo nos detuviéramos a mirarnos en un casual encuentro. Quizás hasta podría experimentar la llamada metafísica, que ni con el mejor diccionario he encontrado su significado. Podría todo esto ocurrir en una reacción violenta, desesperada ante el sentido común que nos mantiene correctamente bien parados o podría suceder simplemente en una contemplación tiernamente quieta.
Creo que la dos me acomodan ¿y a ti?Tipo imaginado en un imaginario totalmente lucido.
S.A
1 comentario:
Hola...
Es interesante tu escrito, bonita la imagen. Por lo visto todo indica que sigues avanzando. A ver si me das un empujoncito..
Nos vemos pronto
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