sábado, 27 de junio de 2009

Farewell to my childhood idol

Mil recuerdos de la infancia.
Recibo una llamada de mi padre y me asusta como siempre, con ese humor irónico que tiene para decir las cosas. Y se fue Michael. Creo que uno aprende más de las personas desde su recuerdo que desde su presencia. Raro personaje, pero un genio sin duda. Hay personas que están destinadas al progreso de la humanidad, más que a su proyecto de vida personal. Porque de seguro su vida fue de todos menos de sí mismo. Aunque eso no reduce la capacidad que haya tenido de encontrar la felicidad. Seguro tuvo muchos momentos de satisfacción y muchos de dolor, como todos. Igual resulta extraño imaginar el cotidiano de estos personajes. La constante exhibición a la que se someten hace que uno los mire como si realmente fueran seres que no viven en la rutina, que no son como el resto. De alguna forma así es.
Me produjo varias cosas el acontecimiento. Porque lo seguí y a través de él tuvimos códigos comunes con mi hermana y mi papá. Mi primer concierto y hasta el momento el más espectacular. Uno de los estímulos iniciales a mi futura búsqueda de sentido de la vida en la representación. Muchas emociones y una caminata eterna a la vuelta, con mi papá abrazándonos a las dos. Ya lejos de nosotras, pero queriendo quedarse de esa forma. Es lindo y triste. Es nostalgia. Pero bueno, de todas formas él ya no estaba produciendo musicalmente. Se mantiene en mi memoria como un ídolo de infancia, conociendo el inglés en sus canciones y el mundo a través de sus videos musicales.
Hoy, viendo sus reportajes comprendo el peso de su trayectoria y su aporte a la historia del pop.
Hasta pronto Michael!
Lucy

1 comentario:

Sandruka dijo...

ayer lei el captitulo de un libro que la pedagogia forzosa de la visa exige dos exigente maestros, el placer y el dolor...estas son las q nos enseñan a vivir y sobrevivir..


esta bueno este cap... te prestare el libro, lo tenia hace mucho y el sula me dijo q leyera ese cap, despues de lo que le conte que nos vinimos hablando en el metro, despues de lo del banch...

ya abrazos amiga
te quiero monton