
las revoluciones sociales han muerto...
a veces el enemigo invisible se vuelve tangible, encarnándose en pequeños problemas que finalmente forman un todo... la educación, la salud, la privatización de empresas etc...
¿Pero realmente luchamos por un fin Común? o solo vociferamos cuando un problema nos afecta directamente...
hay un desidia a informarse, y nos enajenamos muchas veces de los que vivimos a diario... y es aquí donde me pregunto cual es el equilibrio exacto para ir solucionando las cosas.
criticamos la política y no nos hacemos parte de ella porque ya no creemos, pero surge algo nuevo?
sin duda que muchos quieren alcanzar un puesto político para auto validarse como personas, para destacar y sentirse mas importante, para poder alcanzar sus interés personales... o bien para trabajar en un marco especifico... y esto ultimo puede ser mas cuerdo pues claramente los grandes cambios no vendrán de acá...
quizas se genere cuando realicemos la revolución en uno mismo... y venzamos nuestro propios obstáculos...
solo ahí podremos seguir avanzando.
S.A
Desde la ausencia
1 comentario:
Me identifico totalmente. Sé que ese es el punto de partida. A veces pienso que todos lo tenemos claro... por qué cuesta tanto empezar de una vez entonces?
Lucy
Publicar un comentario