
Y... falta poco para terminar la primera de las últimas partes de un proceso que empezó hace siete años. Ufff!!! No se siente como que hubiera sido tanto, pero las ganas de cosechar la siembra sobran. Parece que cerré y abrí los ojos y hoy el mundo aparece con más códigos. Miro hacia atrás y veo a esa adolescente que tenía un sueño, sin saber siquiera si existía suelo por debajo de sus pies. Así fue. Parece que el pasado se va llenando de colores con el tiempo. Y el presente aparece desteñido, frente a la nostalgia, con la que es imposible competir.
No ha pasado de todo. Pero ha pasado la vida. Imposible que la vida de uno contenga todo lo que se le antoje. No existe ni el tiempo que lo soporte, ni la energía para sobrevivirlo, pero probablemente son las ganas de que sucedan cosas, las que oxigenan los procesos.
Un recuento interesante. El tiempo tiene esa capacidad maravillosa de poner todo en su lugar, de que cuando me sentí perdida fue capaz de devolverme el sentido con la simpleza de lo cotidiano. "Un día vas a volver a escuchar a tu entorno, vas a salir de ti misma y te vas a dar cuenta de la naturaleza de los hechos" Eso me dijo alguien. Esas personas que aparecen en momentos de crisis y siempre tienen las palabras adecuadas. Pueden leerte y desarmarte en un segundo. Pero lo que te dicen aparece como el camino a seguir. En esos momentos no hay otra dirección más que la que ellos te indican. Son un pedacito de fe. La suficiente para echar a andar al espíritu, que se durmió sin permiso.
Y aquí estoy de nuevo. Más vieja. En otro momento de aprendizaje. Con otros miedos. Esos de gente grande. Observando a mi alrededor y aceptando lo que es mi país. Proyectándome en esta realidad, pero buscando opciones en algún otro lugar. Como no queriendo, pero haciendo. Lo que finalmente es una ambición, por que es el subconsciente el que opera. El momento de empezar de nuevo.
Quiero ver la crisis como oportunidad y no sentir que lo vivido ya es parte de la historia, de mi historia, por que no quiero pasar esperando que empiece la vida que ya lleva de avanzado. Esto es. Sueña, pero nunca tanto, por que en ese soñar puedo olvidar que YA ESTÁ PASANDO. Y así. a veces sin avisar, se va...
Luego del fin viene un incio de nuevo... Otra puerta que se cierra y una ventanita que se abre. Quiero tener la fuerza para enfrentar lo que vendrá. Ooops. Eso si que es incierto. Pero sin duda si vienen cosas buenas, son más que buenas.
Lucy
1 comentario:
tb vivi una etapa de esperar q lo bueno venga.. y me olvidaba concretamente del presente...
S.A
Desde la esperanza y disfrutando el buen momento.
Publicar un comentario