
El verano ya empezó. Apenas cerré y abrí los ojos, es que se desvaneció esa maravillosa sensación de días cálidos de primavera, en donde el sol ilumina la vida y los problemas se ven desde la perspectiva de la luz...
Hoy no existe un lugar en donde esconderse. Está plagado de calor. Los aromas se transforman en hedores y nos ponemos irritables.
Cuando es invierno, ansío un día de sol. No es que ahora quiera un día nublado... Es que no existe un día de equilibrio. Calor y un poquito de viento.
No queda otra que huir de la ciudad y deleitarse con la brisa marina del litoral.
Ansiadas vacaciones!! Dénle un respiro a todos los pobres santiaguinos que deben soportar las inclemencias de sus antojos climáticos!
Lucy
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