
Hay personas que no les cuesta adaptarse a los cambios. De hecho pareciera que los disfrutan. Hay otras que corren a esconderse hasta que el asunto se les viene encima como algo a lo que hay que encontrarle solución, aunque no se esté preparado en absoluto.
Eso no está en el manual. Ninguna guía de ningún lugar del mundo trae la respuesta de cómo se debe actuar, frente a determinadas situaciones. La vida es la improvisación más difícil de llevar a cabo, pero por lo mismo la más gratificante de todas.
Me arrepiento de decisiones que he tomado, pero reconozco que me empelotan las personas incapaces de optar... de determinar. Me imagino que es por que algo se pierde en ese momento. Pero qué diablos! Llegamos con la capacidad de almacenar al mundo, pero con muy poca infromación almacenada. Entonces qué?
Hay situaciones que lo justifican todo en la vida. Situaciones que le dan el relieve al extenso valle de la rutina. Que nos enseñan de la naturaleza humana y de cómo los valores pueden tergiversarse por un sólo detalle. Ese que cambia por completo el panorama.
Aún así, creo que hay personas que simplemente no se lanzan a vivir, por que tienen tanto miedo de no tomar la decisión correcta, que esperan que otro la tome por ellos y transitan a lo largo de un campo minado. Tampoco se trata de acabar con el mundo de manera indolente... Siempre es bien ponderado el equilibrio. Pero vamos! No hay que dejar de vivir por no tomar una decisión. Y sobre todo si no afecta considerablemente a otros.
Lucy
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