Avanzo. Hoy hacia adelante y puedo decir que dando dos pasos sin retroceder uno. Ese simple pero tremendo hecho me da la felicidad más grande que por ahora puedo esperar. Sí, sí, sí. Algo está operando dentro, en este inside que se prolongó más de lo deseado. To the top, from the deepest bottom y ya acaba el otoño más largo y extraño. Ya no se mira atrás, porque lo que hay enfrente es muchísimo más interesante, porque el aprendizaje y lo ganado no se pierde por nada del mundo, porque después del juego más difícil se cambia de estación, se asciende un escalafón, se observa con otros ojos y cambian las necesidades. Y claro. Es diferente y no me preocupa. Es más, creo que extiende la paleta de colores y se pinta un cuadro bello, lleno de contraste. Eso es lo que lo embellece. Le da ritmo, profundidad, sentido y humor. Es un entramado delirante en los momentos de menos luz, pero increíbles en los de más luz. An incredible and fuckin' roller coaster.
Así están los cambios de folios, el paso del tiempo, el crecer y sobretodo aprender. Como descubrí que he nacido con buena memoria a corto plazo y pésima a largo plazo, no he sido capaz de recordar todo lo que aprendí antes de nacer; entonces Dios me dio la facultad -digo facultad por que aparecieron sus beneficios ante mí- de ser arrojada para vivir a concho y así lección tras lección. Para algo se viene a la vida no?
Gracias por eso y por los detalles, que hacen del día a día las diferencias más sabrosas. Por las personas maravillosas, por mi familia desordenada y única, mis libros (los entrañables e incondicionales compañeros), la música, los conciertos, las conversaciones, los llantos, los cambios, las estaciones, lo desconocido, lo nuevo, el silencio y un largo etcétera.
Lucy
No hay comentarios:
Publicar un comentario