Llega la primavera ya. Ahora recién se siente un calorcillo diferente. Esto del calentamiento tiene al tiempo, a la suerte y a los sentimientos con los pies sobre la cabeza. Pero está bien, eso es bueno a veces. Mmm, meteorológicamente podría decir que este año ha sido jodidamente inestable y rebelde frente a sus compromisos con la rotación alrededor del sol. Mientras siga habiendo luz y calor, no hay tanto de qué preocuparse en todo caso. Pero a la estructura comercial, esto no le conviene mucho. A mí me gusta. Me aburro del frío y al otro día hace calor, y después pasa lo contrario.
Ayer lo pasé increíble, aunque todo haya terminado extraño después. No importó mucho en todo caso. El día estuvo de pelos y me reí demasiado. Eso es lo mejor del mundo. Cuando la guata parece que ya no da más de trabajar y trabajar. Recuerdo los trabajos voluntarios y me vuelven las ganas de hacer de aquellas cosas en donde todo daba lo mismo. Quería escribir que fue un buen fin de semana, de los mejores. Musicales también. Bueno, aunque el paso por la tanguería haya quedado pendiente, conocí "El Cachafaz" del Patio Bellavista y es lindísimo. No bailé tango, reconozco que me hubiera gustado, pero una señorita de bien debe mostrar compostura y la verdad es que después de las copas era difícil. El único punto de desencuentro fue con mi trabajo que me dejó sin voz, aunque me dijeron que así se escuchaba más sexy :S, pero me desconozco.
Y eso quería decir, escribir, tipear, redactar, sacar afuera, escupir y vomitar. Ja! Qué idiota.
Lucy
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