Abre los ojos. No le gusta. Los cierra por muuucho tiempo. Llora. Siempre llora. Ya no tiene el peso de un verdadero llanto. Es mala costumbre. Es abuso de la emoción, es exceso de descarga. Quizás conformaría un estilo, pero no lo sabe hasta ahora. Todo está desconfigurado. Se perdió el significado. ¿Qué hace con el significante? ¿Se lo come? No traga nada. No come nada, pero tampoco vomita nada. Un día saldrá volando enredada entre las sábanas...
Imposible. Está sucia. Está destruida. Tomará tiempo recomenzar. Primero debe comprender que un fenómeno de la naturaleza irrumpió en todos sus rincones, en sus sueños, en su identidad. Una deuda, que debe pagar, aunque esa no haya sido la forma, pues se desplazará por el espacio y reaparecerá. Porque no fue bien recibida, porque no se han hecho las mejores devoluciones.
Y así fue la imagen. Back to black. No se cansó. Se demoró. Faltó tiempo. Se confundió. Se tiró al suelo. Pidió ayuda. Escuchó Dios. Volvió al suelo. Se hizo humilde. Se reconoció dentro de un mar inmenso. Siendo pequeña, necesitando de la ayuda de los demás. Se bañó en las aguas del tsunami. Se dejó destruir. Asumió el despojo. Soñó muchas veces con el remezón. Dolió. Dolió enormemente. Como ningún otro dolor. Se instaló en ese inconsciente, en ese subconsciente, en ese superyo, y en ese ello... y en todos. Se aprendió a vivir en él. Se incorporó a la vida. Se pudo aprender a sonreír con su presencia. Y su alma dejó espacio para ambos. Para la alegría y el dolor. Se pudo querer un poco. Se reconoció a los demás y apareció la empatía. Se aprendió a quererlo. A comprender su sentido. Se avanzó. Y se empezó la limpieza, desde afuera hacia adentro. Tomó trabajo remover escombros. Se encontró la vida antes de él. El recuerdo, la identidad y también la autoestima. Se soñó con el espacio exterior. Con un lugar mejor. Apareció el tiempo, el silencio y al fondo una voz. Su voz. Y pudo saber. Se abrió un canal y entró el conocimiento. Con ayuda de otros. Siempre con ayuda de esos otros. Maravillosos incondicionales. Por quienes vale la pena contar historias. Entró la bondad y el amor y se hizo más grande. Más fuerte a la réplica. Más nuestra aún.
Mi ciudad hermosa. Inundas mi biografía. Espero aportar con mis recuerdos para reconstruirte. Para que renazca tu identidad y la mía.
Lucy.
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