A las puertas de un nuevo mes puedo decir: Grandes Cambios. Este es el año de las sorpresas, tanto buenas como malas. Esto sólo me trae una lección. Desprenderse, soltar, liberar, dejar, flotar. Dejarme caer para volver a subir. Para levantarme con otras herramientas e inundar la vida de otros colores, de nuevos matices.
Lo más grande... La fe. Hesse decía: "La vida es más fuerte que la muerte y la fe más grande que la duda". Y si. Así lo creo. Me siento más grande, pero con los pies aún en plan de aterrizaje. Chris Martin me hizo tomarme de los pies y darme vueltas, y en ese dar vueltas me quedé un peldaño por sobre la tierra. Recapitulando, reencotrando.
Hoy se abre una oportunidad. Otra, al igual que algunos meses atrás. Y bueno, muero de susto de nuevo. Busco silencio y ahí está. Es un flujo intermitente, pero que retoma con más fuerza. Vuelvo a creer. Y crezco y comprendo sin rencor, como si el dolor se desplazara a una realidad infinita, pero paralela.
Un nuevo encuentro. Desde la voluntad pero con balance inesperado. Construyo mi vida de otra manera y me desplazo sin perderme, en una dirección. Hay temor, no miedo. Hay alegría, no euforia. Y concluyo, estamos creciendo? Quizás. De forma transversal, o simplemente cubriendo los vacíos. Esos que sabemos que llenamos con existir simplemente.
Y vamos despacio...
... para encontrarnos...
(o para hacer como que nos encontramos para ponerle más drama al asunto y se archive en el recuerdo como una vivencia más intensa...
Y me doy la licencia de esperar que me regalen el dibujo de un lago en el cielo. Porque ahora se me antojó a mi y punto. Es hora de dejarse querer.
Lucy
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